
España vs Francia: Semifinal Épica
¡Francia, que viene España! Dieciséis años después, la Roja vuelve a unas semifinales del Mundial, donde se medirá a la temible Francia tras dejar en la cuneta a Bélgica. Mikel Merino volvió a erigirse como una réplica de Pelé al marcar otro gol decisivo en los instantes finales.
El héroe inesperado: Mikel Merino
La historia se repite. Después de lo que hizo contra Portugal, Mikel Merino lo volvió a hacer. Una demostración de que la fortaleza de este equipo es el grupo y el navarro ejemplifica mejor que nadie este servicio al colectivo. Como él dice, sin una mala cara. Solo pensando en el bien grupal.
España ya está donde se le esperaba, entre los mejores. Por eso partía como una de las favoritas. Lo que llegue a partir de ahora será un éxito. En realidad, le toca subir al Tourmalet con el enfrentamiento ante el mejor ataque del torneo, Francia. Mbappé y compañía, contra la mejor defensa del campeonato, un partido en mayúsculas que muchos ya ven como una final anticipada.
Cuestión de detalles
España logró el pase en un encuentro en el que dominó, pero también sufrió y encajó, por primera vez, un gol. No fue coser y cantar, pese a que los vientos soplaban a favor primero con la lesión de Tielemans en el calentamiento y luego la de Courtois en la segunda parte.
Todo estaba atascado hasta la salida de Mikel Merino, que convierte en oro todo lo que toca. En su primer balón, aprovechó un rechazo a un disparo de Cubarsí para dictar sentencia. Y la alegría se desató en Dallas. Y como consecuencia, en todo el territorio español cuyas plazas de los pueblos estaban repletas de aficionados listos para vivir un momento histórico.
Una maquinaria bien engrasada
España va a más desde el inicio del campeonato, pese a que hay jugadores que todavía no han dado su mejor versión. Uno es Lamine Yamal, quien parece vivir pendiente de los focos y de la jugada genial que le encumbre. Tuvo sus chispazos, pero le falta continuidad en el juego y el gol para saciar su hambre.
Y el otro es Pedri, suplente ayer. El canario está lejos de su mejor versión y ni cuando apareció en la última media hora pudo demostrar que es el Pedri que todos conocemos.
Lo mejor de este equipo es que De la Fuente tiene un plan B o C. Jugadores como Merino o Fabián o incluso Nico pueden aparecer desde el banquillo para dar un plus y aportar una mejora esperada por el seleccionador.
Alma de pastelero
En realidad, España tiene alma de pastelero. Le gusta amasar los partidos, toca, espera, mueve al rival de un lado a otro y deja que el encuentro fermente hasta encontrar el momento exacto para golpear.
No necesita precipitarse ni convertir cada posesión en una carrera hacia el área ni cuando los 90 minutos están a punto de expirarse. Se siente cómoda gobernando desde el balón, acumulando pases, instalándose en campo contrario y desgastando la paciencia del adversario.
A veces da la impresión de que no ocurre nada, de que el juego se espesa y la pelota circula sin profundidad. Pero esa aparente pausa también forma parte del plan. España cocina los partidos a fuego lento, los madura hasta que aparece una grieta. Entonces acelera, cambia el ritmo y convierte una posesión aparentemente inocente en una ocasión definitiva.
Ante Bélgica volvió a hacerlo. Supo sufrir cuando el encuentro se agitó, pero nunca renunció a su naturaleza. Incluso en los momentos de mayor tensión buscó refugio en la pelota, su mejor mecanismo defensivo y también su principal arma ofensiva. España no juega únicamente para llegar: juega para mandar. Y cuando consigue imponer su cadencia, obliga al rival a disputar el partido que ella desea.
Hay partidos que se abren pronto y hay otros, como el de ayer, o el de Portugal, propio de las alturas de la competición en la que nos encontramos, son más laboriosos. Al final, sin embargo, pequeños detalles acaban marcando el sino. Una muestra está en la portería. Lammens no blocó un disparo de Cubarsí y encajó el gol; Unai Simón cometió un par de errores en sus salidas que los belgas no acertaron en materializar.
🎯 El Ángulo MiQuiniela (Pronóstico)
Este España-Francia es un duelo de estilos puro: la mejor defensa del torneo (España) contra el mejor ataque (Francia). Pero hay matices que van más allá de los simples números.
La clave está en el banquillo español. Mikel Merino, Fabián y Nico Williams han demostrado ser revulsivos de lujo, capaces de cambiar un partido en 15 minutos. Francia, por su parte, tiene a Mbappé, pero también lleva arrastrando cierta irregularidad ofensiva en partidos cerrados.
El historial reciente juega a favor de España con dos victorias en los dos últimos enfrentamientos. La Roja sabe sufrir, sabe esperar y sabe golpear cuando toca. Francia será favorita en las casas de apuestas, pero el valor está en España.
🔥 Apuesta Segura: España +0.5 (Hándicap Asiático)
Con la solidez defensiva mostrada y la capacidad de Merino y compañía para aparecer en momentos clave, España no debería perder en los 90 minutos. La cuota rondará el 1.80-2.00, un auténtico regalo para un equipo que solo ha encajado un gol en todo el torneo.
💡 Jugada de Valor: Gol de Mikel Merino (Cuota superior a 5.00)
Si hay un jugador en estado de gracia es el navarro. Ya marcó ante Portugal y Bélgica en momentos decisivos. Con Francia centrada en parar a Yamal y Nico, los espacios para Merino desde segunda línea pueden ser devastadores. Su cuota para anotar estará inflada.

